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sábado, 26 de diciembre de 2015

Mesilla con cajas de vino

     Acabo de entregarla. Ha quedado preciosa.

     Me dieron dos cajas de vino que originalmente no eran para ello, pero unidas y poniendo encima un estuche de madera para cuchillos que tenía fichado podría surgir algo bonito...

   


     Estas eran las cajas originales...


  

     Desmonté una de las cajas de vino quitándole la parte de atrás, dejando sólo el marco. Y corté el sobrante de los listones que tenían a los lados para poder unirlas.



     Las uní con puntas y cola de carpintero.



     Ya tenía el cuerpo de la mesilla montado.

     Lo siguiente, lijar y redondear formas...




     Lograr el tono deseado era un reto, ya que el cabecero de la cama para la que era la mesilla tenía tonos rojizos y para ello habría que experimentar un poco con los tintes (tintes al agua).


     Añadiendo a una base de roble un poco de nogal y una pizca de wengué, lo saqué.



     Me costó, pero lo conseguí a base de hacer pruebas y mezclas... este tono iría en la encimera.

      A barnizar y darle un toque con betún de judea...



      Pero esta caja tenía sorpresa... y es que contiene un cajón escondido, que es lo que más me gustó.                                                                                                     
Como estaba un poco estropeado el interior, lo forré con tela de saco.

     La balda la mesilla la hice con la pieza de la caja que desmonté. La corté a la medida y la sujeté con dos listones de la misma madera. Todo pegado con cola blanca.




 
     Al cuerpo de la mesilla le di una mano de pintura blanca mezclada con agua para que se transparentara la veta y la barnicé.

   

     Sobre el barniz le di tinte gris y,  aún húmedo, le pasé un trapo suavemente para que se transparentara el blanco y darle un efecto desgastado.

   

     Para envejecerlo un poco más, le di marrón en todas las esquinas. Y otra vez, antes de secarse, lo difuminé con una esponja. Eso si, previo BARNIZADO, ya que así, si salía mal, podría quitarlo sin dañar el trabajo realizado y volver a empezar.





     Para decorar el interior de la mesilla utilicé estas imágenes (la flor iría pegada directamente y las manos con transferencia).

     Las manos serían el detalle personalizado para la persona para la que sería, que son las de sus niet@s hechas con témpera, fotocopiadas y transferidas a la madera. (para saber cómo lo hago aquí).



     El resultado...



    Para el año 2015, hice un estarcido con una plantilla de papel, made in LascosasdeBego, en marrón (color que utilicé para pintar también la balda).

     Lo barnicé todo.

     Uní las dos partes con cola blanca y tirafondos.



     
      Aproveché las asas que traían las cajas para ponérselas a la mesilla y le puse también unas ruedas tirafondeadas...



     
     
     Preciosa mesilla. Alegre, con un toque rústico a la vez que vintage. Y única.




     Como decía Hannibal el del Equipo A: ¡Me encanta que los planes salgan bien!

    ¿Y tú? ¿Qué opinas?


     ¡ Hasta pronto!