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martes, 22 de diciembre de 2015

Cortando vidrio

     Hoy voy a contaros mi experiencia con el mundo de el corte de vidrio.

     Si en el primer contacto que he tenido con este campo, el resultado ha sido más que satisfactorio. Imaginaros cómo serán los resultados con la práctica.

     En mi caso he probado dos técnicas que vi en Internet y me gustaron por su sencillez.




     Impone eso de cortar vidrio, pero de verdad que no es para tanto. Me ha costado pero finalmente me decidí a probarlo. Y es que me daba cosilla eso de andar cortando vidrio sin tener conocimiento alguno...

     He probado dos técnicas, y la verdad las dos me han gustado. La diferencia entre las dos: que con una necesitas una cortavidrios, que no suele ser una herramienta habitual en las casas.

     La primera, sencilla y con elementos de casa.


     Una botella, cordón, alcohol, mechero y agua muy fría (con hielos).

     Los pasos muy simples:

- Cortar el cordón a la medida de la botella y atarle un nudo dónde queramos cortarla.
- Empapar bien el cordón con el alcohol y secar la botella si se ha mojado.
- Prenderle fuego al cordón y dejarlo quemar girando la botella hasta que la llama comience a apagarse.
- Entonces introducir la botella en el agua. Se oirá un crack. ¡Ya está!


     Luego habrá que lijar las aristas del vidrio para no cortarnos y para pulir algún que otro defecto que pueda quedar, ya que a veces no queda del todo perfecto.











   

     La segunda, también muy sencilla pero exige tener un cortavidrios.



     Los elementos utilizados son: una botella, rotulador permanente, regla, cortavidrios, vela y mechero.

     Los pasos:

- Marcar la botella en la zona dónde queremos cortarla con el rotulador y la regla.
- Ahora marcar con cuidado y presionando fuerte con el cortavidrios por la linea marcada (se tiene que oír crujir el vidrio).
- Una vez marcado, con la vela calentamos la zona por dónde hemos hecho la marca, dándole vueltas constantemente. El vidrio crujirá de vez en cuando hasta partirse. ¡ y ya está!.

  

     Como hemos hecho antes habrá que lijar para quitar las aristas que cortan y pulir defectos que pueda tener.


     Como conclusión, me han gustado las dos. Si acaso la primera la veo mejor para vidrios no muy gruesos y la segunda para esos vidrios que con el alcohol se puedan resistir.

     Los resultados en las dos han sido buenos, si acaso la segunda algo mejor pero todo es seguir probando y experimentando.


     Estos son dos trabajos en los que he aplicado esta, para mi, nueva técnica. Y vendrán más...





Si quieres ver cómo lo hice, aquí


     Hasta pronto.