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martes, 3 de junio de 2014

De palé a mueble de recibidor

     Con ésta creación he explorado un campo nuevo para mi. El de las transferencias de imágenes.

     He investigado primero mucho en Internet, y después he hecho lo que me ha parecido, amoldándome a lo que tenía en casa y sin ir a ningún sitio a comprar materiales.





     Como siempre, lo primero que hice fue desmontar el palé. Antes me dedicaba a soltar tabla por tabla quitando todos los clavos, pero he descubierto el encanto de que se vean las cabezas de los clavos y directamente cojo la sierra de metales y los corto dejándolos en la madera.

     Después de lijar bien y darle un tratamiento insecticida, lo teñí de roble oscuro al agua (prefiero trabajar con materiales al agua por la facilidad y comodidad de la limpieza).

     Esta vez quise experimentar en lo referente a las transferencias de imágenes a madera.


     Eso si, a mi manera. No soy una persona que siga al pie de la letra las pautas marcadas a seguir. Las leo, me quedo con la idea...pero luego lo hago como me parece.

     Y así lo hice. Total si quedaba mal lo podía volver a lijar...

     Bajé de Internet la imagen que me gustó, la imprimí en tinta normal, y al principio pensé en sacarle una fotocopia ya que en todos los sitios que miré decían que había que hacerlo o con impresora láser o con fotocopia. Pero cabezona que es una, pensé, lo intentaré tal y como está y si sale mal ya tendré tiempo de hacerlo como debe.

     Una vez impresa la imagen la pegué boca abajo sobre la madera con cola de carpintero (cola blanca), sin dejar ningún hueco sin cola y quitando todas las burbujas de aire.

     Lo dejé secar un día. Comencé a probar mojando el papel y quitando la celulosa con mucho cuidado y paciencia. Lo hice directamente frotando con los dedos, y poco a poco iba apareciendo la imagen, pero claro, estaba mojado, habría que esperar a que se secara para ver el resultado final...


     Cuando se secó, no era lo mismo, tenía aún una película blanquecina que no dejaba ver totalmente limpia la imagen. Al principio volví a probar mojando pero no me gustó la idea ya que a nada que se me iba la mano borraba el dibujo.

     Lo dejé secar bien y con una lija fina y muy suavemente sin presionar nada le fui pasando a todo el dibujo. Era como acariciar el dibujo con la lija. Y así logré un mejor resultado.

     Imagino que si lo hubiera hecho como debe de hacerse, me hubiera quedado mejor pero yo estoy muy contenta con el resultado.

     La madera la pinté en blanco, y sin querer obtuve un resultado que me sorprendió muy gratamente. El tinte que le había dado por debajo traspasó la pintura en algunas zonas, y el efecto fue genial. Después barnicé todo, así el acabado sería uniforme y la transferencia quedaría rematada y unificada con la madera.

     Le coloqué la balda y el marco de la zona de arriba con cola y tirafondos y le hice los colgadores con unas ramas que corté, lijé y barnicé para luego unirlos con cola y tirafondos también.

     Y este es el resultado...


Un mueble para el recibidor la mar de coqueto, económico y barato. Una buena nueva experiencia que seguro repetiré.

Gracias por tu visita.