jueves, 3 de mayo de 2018

Cuadro con palé

     Los palés, esos grandes aliados de tod@ manitas que le guste crear algo de vez en cuando. Un ejemplo es el trabajo que acabo de realizar.

   


     Se trata de un cuadro cuya base, o lienzo, son unas lamas de palé. Eran trozos de lamas que tenía guardadas, como siempre, "por si acaso".

     Todas ellas las uniría sobre una base de cartón piedra.




     Lo primero fue decidir las medidas del cuadro y cortar la base a esa medida. Después adaptaría las lamas a la base, combinándolas y en algún caso cortándolas.





     Decidida la posición de las tablas, tocaba pintarlas...




     Para después unirlas. Las colé y tirafondeé por la parte trasera. Luego las barnicé y les di un toque envejecido con betún de judea, pero muy suave.




     Para el cuadro vi una lámina en Internet que fue la que me inspiró para hacer todo el trabajo. La copié a mano, adaptándola al tamaño que buscaba, en papel...




     Con unos calcos la pasé a lo que sería el cuadro. Y lo remarqué con pintura blanca.

                             



     Finalmente le hice el marco con un listón cortado en trozos a la medida y pintado en blanco. Y los tirafondeé a las maderas.

       





     Y colocadas unas hembrillas por la parte trasera, terminé este trabajo.




     Ha sido un trabajo rápido, al que le he podido dedicar todo el tiempo del mundo ya que disponía de dos días sin responsabilidades y para mí sola.

     No hay nada mejor que eso para poder disfrutar al 100% de un trabajo. Momentos en los que no miras el maldito reloj y te da igual que sean las tantas de la noche. ¡ Un placer!

     ZORIONAK AIORA!!!


     Hasta pronto.