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sábado, 25 de junio de 2016

Ojo de Dios o Mandala tejida

     Por fin! Ya llegó este Ojo de Dios o Mandala tejida. Sí, lo sé, se ha hecho de rogar...pero la espera ha merecido la pena. O al menos para mi.

     ¿Y qué es un Ojo de Dios? Pues la verdad no me considero la persona más adecuada para dar una buena explicación de qué es.

     Sé que es utilizado por algunas tribus a modo de protección. Que las formas y los colores influyen en su significado... Pero sinceramente, yo lo hice porque nada más verlo me enamoré. Fue verlo y querer hacer uno ¡ya!

     Además supe para quién sería desde el primer momento...



     Para aprender a hacerlo, hice un curso intensivo de vídeos en You tube sobre cómo se hacen. Y así poder deducir viendo la foto del que me había gustado, el tipo de vuelta que llevaba en cada parte.

     Lo primero fue hacerme con cuatro listones redondos de unos 50cm cada uno ( los astros volvían a alinearse a mi favor... ya que tenía unos guardados desde hace tiempo y se adaptaban perfectamente).

     Con ellos hice dos cruces. Haciéndoles un rebaje a cada listón y unidos con cola para darles más solidez (aunque en ningún sitio haya visto que los unan así, lo hacen directamente con la lana).



     Llegados a este punto tocaba empezar a dar vueltas...



     Primero a cada cruz por separado...



     Y luego uniendo las dos cruces...Comenzaba la parte más complicada, ya que las vueltas debían coincidir para que quedara totalmente igual en todos los lados.



     No voy a explicar paso a paso cómo hice cada vuelta, ya que se alargaría mucho y sería un poco lioso. Para ello mejor ver cómo se hace en vivo ( hay muy buenos vídeos en You tube )

     Yo os dejo una serie de fotos de cómo fui haciéndolo...












     Llegado este punto, el Ojo de Dios en sí estaba acabado. ¡Y precioso!...

     Pero me pedía algo más. Se me ocurrió hacerle un fondo de tapiz colgado sobre una rama, o mejor dicho una raíz de un árbol.

     La traté, barnicé y le inserté unas puntas dónde iría la urdimbre.




     Colocada la urdimbre, sujeté el Ojo de Dios a la misma por diferentes puntos...






     De aquí en adelante fue tejer el tapiz por la parte de arriba...






     y colocar lanas de diferentes colores en la de abajo.




     A la parte de abajo, para rematarla, le añadí unos abalorios de madera de cualquier manera, sin buscar un orden...


  


     Y el resultado fue espectacular, ¡me encanta! Dispuesta a repetir la experiencia...




     Y a ti, ¿qué te parece?


     Eskerrik asko.